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Luego de que México y Canadá quedaron exentos de los aranceles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que la estrategia propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum sobre obtener un trato preferencial funcionó, sin embargo, aclaró que no hay que dar por sentado el Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC)).
«Funciona la estrategia de la presidenta Sheinbaum, se obtuvo el cero por ciento, el Tratado de libre comercio se mantiene, es un logro mayor, no lo demos por sentado, en un nuevo orden comercial es muy difícil que se mantenga», dijo Ebrard.
Recordó que la estrategia de la mandataria consistió en obtener un trato preferencial y las mejores condiciones para competir con el resto de los países del mundo.
Señaló que seguirán las conversaciones con el secretario de Comercio de Estados Unidos durante los próximos 40 días, con el fin de obtener las mejores condiciones en la industria automotriz, así como en el acero y aluminio.
«Nuestra meta es lograr las mejores condiciones de todos los países del mundo en la industria automotriz, lo mismo para el acero y aluminio […] estaremos trabajando durante los próximos 40 días», dijo el secretario.
Trump exenta a México y Canadá de aranceles
El miércoles 2 de abril, Donald Trump anunció un arancel mínimo del 10 por ciento para decenas de países del mundo y otras tarifas adicionales para los que Washington considera como «peores infractores» por sus barreras comerciales y fiscales a productos estadounidenses.
Asimismo, difundió una tabla en la que se pueden observar los aranceles que tendrán que pagar 184 países, más la Unión Europea (UE). En concreto, la UE estará sujeta a un gravamen del 20 por ciento, mientras que varios países latinoamericanos como Argentina, Brasil o Chile estarán sujetos al mínimo del 10 por ciento.
La noticia fue que ni México ni Canadá aparecieron en la tabla difundida por la Casa Blanca, pese a que el miércoles, terminaba la pausa a los aranceles impuestos desde marzo, por lo que Estados Unidos pudo empezar con la aplicación de tarifas a bienes cubiertos por el T-MEC, lo que habría supuesto el fin del tratado comercial. Sin embargo, decidió no hacerlo, según informes de la Casa Blanca, citados por la agencia de noticias EFE.